Composición corporal

Cada vez hay una mayor preocupación por nuestra reserva de grasa corporal, ¿pero sabemos cuál es nuestra composición corporal?

Existen distintos compartimentos que componen el organismo, éstos se dividen en 3 grandes grupos:

  • Agua corporal total: representa aproximadamente el 60 a 70% del peso corporal y se divide a su vez en agua intracelular (que está en el interior de nuestras células), extracelular (que baña nuestras células), líquido intersticial y líquidos plasmático.
  • Compartimento graso: es el tejido adiposo el cual constituye la principal reserva energética.
  • Masa libre de grasa (MLG) o masa magra: engloba la piel, el tejido óseo y el compartimento proteico muscular y visceral.

Principalmente somos agua, de ahí la importancia de una buena hidratación, aunque también es cierto que debido a la mala alimentación y la vida sedentaria podemos llegar a aumentar mucho nuestra cantidad de grasa corporal lo cual es perjudicial para nuestra salud.

En general, el compartimento graso es mayor en las mujeres que en los hombres, en estos predomina la MLG. Se aceptan valores normales para hombres entre 12-15% y en mujeres entre 22-25%, en edad adulta. Se suele hablar de obesidad cuando el hombre sobrepasa el 25% y la mujer el 30%. A medida que la edad avanza, la grasa corporal aumenta y disminuye la MLG y el agua corporal total.

Diferentes estudios establecen un 15% de compartimento graso como límite en las mujeres para que no aparezcan irregularidades en el ciclo menstrual, densidad ósea, retraso para la menarquia…

Por otro lado los deportistas tienen un mayor porcentaje de MLG y menos grasa corporal siendo unos niveles óptimos para la mujer sobre el 15% y para el hombre sobre el 10%.

Si seguimos una alimentación baja en grasas saturadas (provenientes de las carnes rojas, lácteos enteros y bollería industrial principalmente), en azúcares y en alcohol estaremos asegurándonos un menor porcentaje de grasa corporal. Y si lo combinamos con una actividad física moderada diaria conseguiremos gastar ese exceso de grasa más fácilmente.

Para conocer nuestra composición corporal tendremos que hacernos una bioimpedancia, que consiste en una corriente que pasa por nuestro cuerpo a través del contacto de nuestra piel con el aparato en cuestión y según la resistencia que opongan los diferentes compartimentos nos hace el análisis. Para ello basta con acudir a un nutricionista y que nos haga la bioimpedancia para que nos elabore un plan nutricional enfocado a mejorar esos niveles de grasa y musculatura.

 

Para más información puedes leer éste artículo:

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2012/04/05/208526.php