Dietas restrictivas

 

 

 

 

 

 

 

 

En relación a una entrevista que hice para la revista ICON de El País aprovecho para hablar sobre las dietas restrictivas.

Estoy segura que muchos de vosotros habréis pasado por una de estas dietas o bien habéis conocido a alguien que lo ha hecho. Las sensaciones siempre son parecidas: al principio te sientes bien porque ves que pierdes peso, al poco empiezas a notar más ansiedad ya que hay muchas restricciones y al final acabas abandonando la dieta por ser demasiado complicada de seguir con el consiguiente efecto rebote.

Explicaré porqué ocurre esto paso a paso. En la primera fase estamos muy motivados y nos resulta más fácil de seguir, además debido al déficit calórico vemos que se pierde peso rápidamente. Pero en este proceso tenemos varios alimentos prohibidos según el tipo de dieta “milagro” que estemos llevando a cabo, si es una dieta muy hipocalórica tendremos déficit en todos los nutrientes, si es una dieta hiperproteica nos prohibirán casi completamente los hidratos de carbono, si es una dieta disociada te prohibirán que mezcles algunos macronutrientes y así con un largo listado de “normas” nutricionales que pueden dañar de forma severa tu saluda física y mental.

Así con esta larga lista de prohibiciones nuestra salud corre peligro ya que podemos sufrir alguna carencia importante de nutrientes que nos acarreen molestias gastrointestinales, dolor de cabeza, mareos, pérdida del pelo, etc. Además a nivel psicológico pueden hacer que aumente nuestro nivel de ansiedad, falta de concentración, ánimo voluble, irascibilidad, depresión, etc. Todos estos síntomas nos pueden empujar a un trastorno de la conducta alimentaria, con todo lo que ello significa.

Cuando ya estamos inmersos en todos estos síntomas físicos y psicológicos nos resulta cada vez más difícil seguir la dieta milagro o de moda en cuestión con la frustración que esto nos genera. Y el posterior efecto yoyó que hace que en cuanto no la seguimos al pié de la letra empecemos a recuperar los kg perdidos e incluso más.

Por tanto podemos afirmar que estas dietas restrictivas no sólo no nos ayudan a bajar peso de forma duradera si no que nos perjudican en todos los niveles, a veces con consecuencias devastadoras.

Y dicho esto me gustaría resaltar cómo sí se recomienda perder peso: siguiendo un plan nutricional adaptado a cada uno de nosotros (según necesidades y gustos) y a ser posible de la mano de un nutricionista que nos guíe con educación nutricional, para así entender como realmente hay que comer bien para instaurar unos hábitos saludables que perduren en el tiempo. Este proceso no es rápido y requiere de nuestro esfuerzo pero sin duda los resultados merecen la pena.

Os dejo el link del artículo donde me entrevistaron:

https://elpais.com/elpais/2018/03/07/icon/1520433547_830938.html