La nutrición en el anciano

 

Con el paso de la edad nuestro organismo va cambiando, por lo que la nutrición en el anciano ha de ser distinta, en algunos aspectos, a la del adulto.. Aumentamos la masa grasa, disminuye la masa muscular, aumenta la pérdida ósea y disminuye la cantidad de agua. Por tanto las necesidades nutricionales también varían.

Al tener menos masa muscular, que es la más activa, disminuye nuestro gasto energético necesitando así ingerir menos calorías totales al día. En el anciano hay un alto riesgo de pérdida muscular, por el propio proceso que hemos comentado, por la falta de actividad física y por una mala alimentación. Por lo que se vuelve necesario aumentar la ingesta de proteínas.

Minerales como la vitamina D o el calcio son importantes para ralentizar la pérdida ósea y evitar que la osteoporosis dificulte la calidad de vida de las personas mayores.

También disminuye la sensación de sed, por lo que conviene vigilar la ingesta hídrica y disminuir el riesgo de deshidratación.

Por otra parte, se dificulta una correcta alimentación por algunos factores:

  • Falta de las piezas dentarias
  • Mayor dependencia para conseguir los alimentos y cocinarlos, junto con un menor poder adquisitivo lo que conlleva a la mala elección de alimentos saludables y una mayor ingesta de fast food sin mucha variedad en el día a día.

 

Además de un aumento de las necesidades energéticas si se padece de alguna de las siguientes enfermedades o procesos patológicos que aumentan el riesgo de desnutrición:

  • Alzheimer
  • Parkinson
  • Esclerosis
  • EPOC
  • Fractura de cadera
  • Insuficiencia renal crónica con diáilis
  • Diabetes Mellitus reagudizada
  • Disfagia o dificultad para deglutir
  • Úlceras vasculares o por presión
  • Neumonía

Muchos de los ancianos dependientes pueden estar en una residencia de mayores, donde la probabilidad de tener desnutrición aumenta.

Una alimentación variada, completa y equilibrada durante la edad adulta asegura un menor riesgo de malnutrición en la tercera edad.

Si  quieres cuidarte, y saber como aumentar tu calidad de vida durante el proceso de envejecimiento  o bien tienes un familiar en ésta situación, conviene acudir a un nutricionista para alcanzar un estado nutricional saludable.