La importancia de la saciedad en la alimentación

La saciedad es la sensación subjetiva de plenitud que el individuo siente después de comer. La composición de las comidas, es decir, el contenido de proteínas, grasas o fibra, así como el modo de cocinado son factores que influyen en la saciedad. Los alimentos que más sacian permiten a las personas obesas perder peso sin que lleguen a tener el hambre que sienten al seguir otras dietas.

La presencia de proteínas, agua y fibra en los alimentos provoca mayor sensación de saciedad, en parte, porque la persona goza de la impresión de tener el estómago lleno durante más tiempo al retardarse el vaciado gástrico.

Los alimentos más acuosos como frutas, hortalizas, cremas y caldos de verduras dan sensación de plenitud porque dan volumen al estómago y, además, tienen una baja densidad energética. La fibra ayuda porque necesita agua para eliminarse, por lo que proporciona volumen a los residuos en los intestinos y causa en la persona la sensación de estar lleno. Por este motivo, conviene escoger los alimentos integrales.

Algunas sugerencias para picar entre horas:

  • Sándwiches de pan integral:  con champiñones, pavo y queso fresco o con jamón y tomate o atún y pimientos o tortilla francesa y espárragos.
  • Macedonia de fruta con yogur.
  • Crudités de verduras (zanahoria, apio, pepino) con crema de queso fresco.
  • Brocheta de fruta con tacos de queso fresco.
  • Fruta con frutos secos en tacos o en batidos con yogur.