Planificación

 

 

 

 

 

 

 

 

La planificación equivale al 70% de tu alimentación, esto significa que es realmente importante. Si nos organizamos con tiempo de antelación ya tenemos mucho ganado.

En la planificación entra el planing semanal de comidas, la compra y la cocina, principalmente.

Lo primero es el planing semanal, para esto es recomendable que dediquemos 15 minutos a la semana, por ejemplo el domingo, para ver cómo nos vamos a organizar con las comidas, es decir si comeremos en casa, en el trabajo o si tenemos eventos fuera de casa.

Si pensamos esto con antelación es más fácil que al final comamos mejor ya que nos estamos comprometiendo con nosotros mismos. Por ejemplo si tenemos una comida fuera de casa estaría bien que veamos antes el menú, si tenemos la posibilidad, o que vayamos con la idea de tomar verduras acompañadas con otro alimento sin salsas ni frituras. A esto añadir que hay que ser realista, es decir si es el cumpleaños de un amigo y nos gusta el dulce es mejor probar un trozo de tarta que prohibírnosla, ya que no se trata de prohibirnos nada si no de priorizar el consumo de algunos alimentos.

El otro punto a tener en cuenta es la compra, si ya nos hemos hecho una idea con lo que comeremos en la semana podemos hacer una lista de alimentos a comprar. Antes conviene ver lo que tenemos en casa y comprar en función a esto para que no nos quedemos sin alimentos a mitad de la semana y podamos hacer ahí peores elecciones. Es recomendable fijarse un día a la semana para ir a hacer la compra, así nos aseguramos que tendremos todo lo necesario durante la semana.

Lo mismo ocurre con la cocina, si hemos hecho el planing semanal sabremos las veces que comeremos en casa o en el trabajo, así podremos cocinar con cierta previsión. También es recomendable que nos fijemos un día a la semana (con dos horas podría ser suficiente) para dejar preparados platos básicos, como por ejemplo alguna verdura asada con pescado, arroz hervido, crema de verduras, etc. Y así en el día a día sólo tendremos que hacer preparaciones sencillas y rápidas. Por lo que nos ayuda a comer mejor.

Si procuramos tener una buena planificación nos facilitará mucho el llevar una alimentación saludable.